Tuna fue abandonada por no servir para cazar cuando tenía 2 años de edad. Encontró un maravilloso hogar, pero su adoptante falleció. La pareja de su adoptante la adoptó y se hizo cargo de ella, pero ha enfermado y no creen que vaya a salir del hospital, por lo que Tuna ha regresado a nosotras de nuevo. Es una perra que ha pasado cinco años de su vida viviendo en un piso en la ciudad junto a otro perrito que también falleció. Es el único perro de todos los que tenemos en adopción actualmente que está acostumbrado a vivir en un hogar y conoce el comportamiento básico en un hogar.
Es una perra muy buena, de energía equilibrada, sociable con perros. Ha vivido siempre junto a otro perro en el mismo hogar, pero puede ser adoptada como perra única en la familia. Es una preciosa Sabuesa de tamaño mediano, que se ha visto de la noche a la mañana de vivir en un piso siendo querida a vivir en un chenil. Por favor necesita un hogar, y que se acabe su mala suerte.
Necesita una oportunidad, necesita un hogar. ¿Quieres conocerle?